Campeche, Camp. - Policías Ministeriales realizan vigilancia en los alrededores del Palacio Legislativo, donde se encuentra el presidente del Congreso, José Antonio Jiménez Gutiérrez. Este seguimiento se debe a una investigación en curso por parte de la Fiscalía Estatal Anticorrupción, tras la ruptura con la gobernadora Layda Sansores San Román.
La Fiscalía General del Estado ha indicado que la presencia policial es parte de los rondines habituales. Sin embargo, se observan varias camionetas y agentes, lo que genera especulaciones sobre una posible detención del diputado en el corto plazo. Ante esta situación, Jiménez Gutiérrez y otros legisladores han optado por quedarse en el Palacio Legislativo.
El conflicto empezó a mediados de diciembre del año pasado, cuando Jiménez Gutiérrez se opuso a la aprobación de una deuda pública por mil millones de pesos. A pesar de que la deuda fue finalmente autorizada, la relación entre el diputado y la gobernadora se deterioró permanentemente. Erick Reyes León, dirigente estatal de Morena, lo acusó de traición y dividir a la bancada morenista.
En la reciente sesión del Congreso, los diputados leales a Sansores, junto a miembros de otros partidos, eligieron una nueva mesa directiva encabezada por Paul Arce Ontiveros de Movimiento Ciudadano, un hecho inédito en más de cuatro años. La situación actual apunta a que Jiménez Gutiérrez podría renunciar a su puesto, cediendo la presidencia del Congreso a un legislador cercano a la gobernadora Sansores.
El conflicto político en Campeche está lejos de resolverse y se anticipan cambios significativos en la dinámica legislativa en los próximos días.