Durango, Durango. - Un juez desestimó un amparo interpuesto por la familia de Carlos Emilio, un joven que desapareció en Mazatlán. Este recurso legal buscaba acceder a información sobre hallazgos de fosas en la región, lo que ha generado una controversia significativa entre las familias de personas desaparecidas.
La madre de Carlos Emilio expresó su dolor y frustración a través de una publicación en redes sociales. Denunció que la decisión del juez carece de sensibilidad hacia las familias que buscan respuestas. “El amparo no procuraba privilegios, sino evitarnos el tormento de la incertidumbre frente a los reportes fragmentados sobre fosas y restos humanos”, afirmó.
En sus declaraciones, la madre enfatizó que la falta de información no es algo neutral. Para ella, representa una forma de violencia. “Conviver con miedo, esperanza y horror al mismo tiempo es un sufrimiento inaceptable. La incertidumbre no debería ser norma”, destacó. Además, criticó la prolongación de los protocolos de investigación que no generan resultados concretos.
La desestimación del amparo plantea interrogantes difíciles para las familias de desaparecidos. La madre cuestionó: “Si la justicia no garantiza el derecho a saber, ¿dónde quedamos nosotros? ¿Qué valor tiene la búsqueda de la verdad?”. Esta situación resalta la vulneración de derechos humanos y el escaso apoyo que reciben las familias en estas circunstancias.
El argumento del juez para desestimar el amparo fue que la falta de información no causa tormento a las madres de desaparecidos. Sin embargo, este razonamiento ha sido ampliamente cuestionado y es visto como un reflejo de la desconexión del sistema judicial con la realidad que enfrentan las familias que buscan justicia y verdad.