Mérida, Yucatán. - El encarecimiento del suelo y la falta de planeación urbana han llevado a replantear la construcción de vivienda social en Mérida. Esta situación impulsa la migración hacia desarrollos verticales como solución para ofrecer hogares dignos y accesibles a las familias yucatecas.
Mauricio Sahuí Rivero, delegado del Instituto del Fondo Nacional de la vivienda-santa-catarina/">Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) en Yucatán, destacó que el alto costo de la tierra en diversas zonas de Mérida complica la edificación de casas horizontales. Este inconveniente se debe tanto al precio final de las construcciones como a las limitaciones para cumplir con condiciones de habitabilidad adecuadas.
La tendencia hacia la vivienda vertical, que incluye edificios de hasta cuatro niveles, está comenzando a resonar en la capital. Si bien este modelo es común en grandes ciudades mexicanas, su implementación en Mérida aún se encuentra en etapas iniciales. Este cambio busca facilitar el acceso a viviendas más económicas y de mejor calidad.
Sahuí Rivero detalló que estas construcciones pueden reducir el costo de las viviendas en un 30%. Además, ofrecen espacios funcionales y dignos, lo que representa una alternativa viable para satisfacer las necesidades de los sectores de menores ingresos. A medida que se extiende esta modalidad, más familias podrán encontrar soluciones habitacionales que se ajusten a sus presupuestos.
La evolución de la vivienda vertical también se ha visto reflejada en su expansión hacia áreas destinadas a vivienda de interés social, generando un impacto positivo en la economía de las familias que más lo requieren. Esta iniciativa no solo se considera un avance en términos de justicia social, sino que también abre puertas para que más personas construyan su patrimonio.