Mérida, Yucatán. - Yucatán alcanzó un récord histórico de empleo al cierre de 2025, con 1.3 millones de personas en el mercado laboral. Sin embargo, esta cifra no se traduce en mejores condiciones económicas, ya que la mayoría de los trabajadores perciben bajos salarios o se encuentran en la informalidad.
De acuerdo con informes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 582 mil trabajadores ganan hasta un salario mínimo, mientras que 409 mil reciben entre uno y dos salarios mínimos. Esto implica que un 80 por ciento de los yucatecos empleados están en la franja salarial más baja, haciendo evidente la disparidad en la remuneración.
El fenómeno de la informalidad también marca la realidad laboral en el estado, con 749 mil personas trabajando sin prestaciones ni seguridad social, lo que equivale al 60 por ciento de la población ocupada. Este aumento en la informalidad ha sido gradual, y en el último año 45 mil trabajadores más se han visto obligados a aceptar estas condiciones.
En cuanto a la calidad de los empleos, el 37.2 por ciento de la población laboral enfrenta condiciones críticas. Muchos trabajan jornadas de más de 48 horas semanales sin recibir ingresos suficientes. La predominancia del sector servicios, que acapara el 66.2 por ciento del empleo, contrasta con la pérdida de 12 mil empleos en restaurantes y alojamientos, demostrando un escenario laboral complejo.
A pesar de tener un bajo índice de desempleo, que se sitúa en 1.5 por ciento, Yucatán enfrenta el desafío significativo de mejorar la calidad de sus empleos, garantizando salarios justos y condiciones laborales adecuadas. Con 88 mil personas dispuestas a laborar si se presentan oportunidades, la creación de mejores empleos se convierte en una necesidad urgente.