Mérida, Yucatán. - A pesar de tener la mayor capacidad penitenciaria de la península, Yucatán registró en 2025 un ingreso de 1,386 personas a sus centros penitenciarios, mucho menos que los 3,488 de Quintana Roo y los 964 de Campeche. Esta situación refleja un perfil delictivo diferente en relación con su estado vecino.
El contraste es notable ya que Yucatán dispone de cinco centros penitenciarios con espacio para 3,124 internos, mientras que Quintana Roo operan cinco cárceles, pero con capacidad para 2,795. Esto sugiere que el sistema carcelario de Yucatán no solo es más grande, sino que también está menos utilizado en comparación con su equivalente en Quintana Roo, que enfrenta una mayor presión por delitos relacionados con el narcotráfico.
Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que en Yucatán predominan los delitos de violencia familiar, delitos sexuales y robo, en contraposición a Quintana Roo, donde los delitos contra la salud, homicidios y robos son los más comunes. Este comportamiento refleja no solo diferencias en las tasas de criminalidad, sino también las dinámicas sociales y económicas que impactan cada estado.
Asimismo, la discrepancia en el ingreso penitenciario entre los estados señala una carga considerablemente menor en Yucatán. Durante 2025, el estado vecino recibió más del doble de nuevos internos que Yucatán. En Campeche, que albergó a 964 personas, también se observó una baja presión sobre su sistema carcelario, con menor uso de su infraestructura.
Finalmente, los datos muestran que en Yucatán, al igual que en los demás estados de la región, la mayoría de los ingresados son hombres, representando cerca del 88.7% de los casos. Esto refuerza la idea de que, aunque la península presenta problemas de criminalidad, cada entidad experimenta situaciones penitenciarias únicas y contextos delictivos diferenciados.