Progreso, Yucatán. - La erosión costera está causando estragos en la costa yucateca, donde antes se extendían playas de arena blanca. Desde hace 18 meses, este fenómeno ha devorado decenas de metros de litoral, dejando en su lugar piedras afiladas y restos de escombros. Esta transformación ha impactado severamente a las comunidades costeras.
La erosión ha afectado a varios puertos y municipios, lo que implica que muchas familias ahora viven a solo metros del mar. Además, los pescadores enfrentan la pérdida de zonas donde resguardar sus embarcaciones, mientras que comerciantes ven disminuir el espacio destinado a atender a los visitantes.
El investigador Jorge Euán ha documentado este fenómeno por más de tres décadas, advirtiendo sobre la pérdida de hasta seis metros de playa por año en áreas vulnerables como Chelem y Chicxulub. A partir de imágenes satelitales, se ha constatado un retroceso de hasta 100 metros en puntos críticos a lo largo del litoral.
Este problema ha sido exacerbado por fenómenos climáticos como el huracán Milton, que, aunque no tocó tierra en Yucatán, alteró las corrientes del Golfo, resultando en la pérdida de 20 metros de playa en Progreso en pocas semanas. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha confirmado que no se trata de un problema aislado, sino que afecta a toda la costa yucateca.
Según la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), el 27% de la franja costera en Yucatán presenta viviendas construidas a menos de 10 metros del mar. Este desarrollo inmobiliario ha acelerado la destrucción de las dunas y manglares que antes protegían el litoral, convirtiendo algunas áreas en peligrosas para los bañistas.