Washington D.C. - El presidente Donald Trump confirmó un ataque “cinético, rápido y letal” de Estados Unidos que llevó a la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como "Niño Guerrero", líder de la pandilla Tren de Aragua, considerada una organización terrorista por el gobierno estadounidense.
El Departamento de Justicia había acusado a Guerrero Flores de asociación delictuosa para cometer crimen organizado y otros delitos graves, que incluyen apoyo a terroristas. El fiscal federal Jay Clayton ha indicado que el Tren de Aragua está vinculado a actos de violencia y tráfico de drogas en Norteamérica, Sudamérica y Europa. Además, el Departamento de Estado había ofrecido recompensas de hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su arresto.
En su plataforma Truth Social, Trump destacó que los terroristas del Tren de Aragua ya no tendrían refugio seguro, instando a localizar a los miembros de la pandilla en cualquier lugar. Esta declaración refleja la constante preocupación de la administración por la seguridad nacional y la lucha contra el narcotráfico, donde Guerrero Flores jugó un papel vital.
El Tren de Aragua, originado en Venezuela, ha crecido en influencia a medida que muchos venezolanos huyen del país en busca de mejores condiciones de vida. Este grupo ha sido acusado de ser responsable de una ola de violencia en varias naciones, aunque no participa activamente en el contrabando de cocaína a gran escala, a diferencia de otras organizaciones criminales. En el ámbito local, las pandillas han diversificado sus actividades, involucrándose en minería de oro y otras operaciones ilegales.
Mientras Trump continúa su campaña para un segundo mandato, enfatiza la necesidad de restricciones más severas contra la inmigración y el crimen. La eliminación de figuras clave de grupos criminales podría ser parte de su estrategia para abordar estos problemas en EE.UU.