Florianópolis, Santa Catarina. - En Brasil, los registros de delitos de racismo aumentaron un 13% entre 2024 y 2025, según el nuevo Anuário Brasileiro de Segurança Pública. Este informe, publicado el 23 de octubre de 2025, revela que el país reportó un total de 30,743 casos de racismo y 21,443 de injuria racial el año pasado.
Este crecimiento no solo apunta a un aumento real en la discriminación, sino que también refleja cambios en la percepción legal de los delitos. La injuria racial, que se enfoca en ofensas a individuos, ahora se trata con la misma severidad que el racismo, lo que ha elevado las penas asignadas. Este cambio legislativo busca proteger de manera más efectiva los derechos fundamentales.
Las cifras también muestran disparidades significativas en cómo se clasifican los delitos en diferentes estados. En el Distrito Federal y Pará, la gran mayoría de los casos se registran como injuria racial, mientras que en estados como Ceará y Rio Grande do Sul, esa proporción es mucho menor. Este enfoque inconsistente dificulta la comparación de los datos entre regiones.
A pesar de los avances en la legislación, persisten desafíos en la sistematización de datos. Algunos estados no incluyen los casos de injuria racial en sus reportes generales, lo que limita la capacidad para entender completamente la situación del racismo en Brasil. Sin embargo, 2025 ha visto una mayor transparencia en la recopilación de estadísticas, con más estados reportando sus cifras.
Los investigadores advierten que el aumento en las denuncias puede reflejar una mayor disposición de las víctimas a reportar estos crímenes, sin que eso implique necesariamente una disminución en los actos de racismo. Esta tendencia de creciente notificación es un paso hacia el reconocimiento judicial del problema, pero aún queda mucho por hacer para erradicar la discriminación en la sociedad brasileña.