Valencia, España. - La Real Basílica de la Virgen de los Desamparados y el Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Desamparados de Manila han formalizado un vínculo espiritual. Este acuerdo se da en respuesta al creciente auge de la devoción mariana, especialmente en Filipinas, donde se celebra su significado.
El acuerdo fue firmado por el Arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, y el Arzobispo de Manila, José F. Cardenal Advincula. Participaron también los rectores de ambos santuarios: Melchor Seguí y Virgilio S. Del Mundo Jr., OFM, quienes han destacado la importancia de dicha unión espiritual en la difusión de la fe.
Ambos santuarios se comprometen a incrementar la devoción a la Virgen María bajo el título de "Madre de los Desamparados". Este fortalecimiento incluye la atención a personas vulnerables, como discapacitados psíquicos, madres gestantes y niños en riesgo de abandono. Este enfoque resalta la caridad como un principio fundamental de la devoción compartida.
La historia de la devoción a la Virgen de los Desamparados en Filipinas comienza en el siglo XVIII, gracias al dominico valenciano Vicente Inglés, quien promovió su imagen. Desde su llegada en 1717, la devoción ha cambiado vidas y se ha extendido por el archipiélago, convirtiendo al Santuario de Manila en una sede primaria para esta devoción en Asia.
Este vínculo es un paso hacia una colaboración más estrecha entre ambos santuarios, estimulando las obras de caridad. Se planea una peregrinación a Europa para fortalecer los lazos y fomentar la devoción mariana. La interacción continua vía redes sociales también permitirá un mayor contacto y cooperación.