Manizales, Caldas. - La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) escucha testimonios sobre homicidios y desapariciones forzadas en Caldas, atribuibles al Frente 47 de las extintas Farc. Entre las víctimas destacan Pedro Julio Quiceno Morales, Rigoberto Castaño Tovar, Gustavo Aristizábal Rendón y Carlos Augusto Molina Granada, quienes sufrieron por la violencia del conflicto armado en la región.
Durante la Audiencia Territorial, que se lleva a cabo entre este jueves y viernes, nueve exintegrantes de las Farc enfrentan acusaciones sobre su participación en estos delitos. El asesinato de Castaño, quien era alcalde de Marulanda, ocurrió el 14 de octubre de 2006, cuando fue interceptado por guerrilleros en su camino a Manizales. Dicha acción fue ejecutada con fusil tras obligarlo a descender de su vehículo.
Adicionalmente, se presentan los casos de Molina, desplazado forzosamente, y Quiceno, desaparecido, junto a Aristizábal, cuyo homicidio forzó la huida de su familia. Hernán Gutiérrez Villada, alias Gadafi, fue testigo virtual y mencionó que los enfrentamientos entre las Farc y el Ejército, junto a las Auc, forzaron el desplazamiento de comunidades, mientras que las acciones violentas de los grupos armados causaban graves daños.
El testigo Rubén Darío Ortiz, alias Moncholo, afirmó que los desplazamientos eran consecuencia de "daños colaterales", aunque la magistrada Diana María Vega Laguna contradijo esta afirmación, destacando que las acciones de las Farc eran en conjunto y debían acatar las normas del Derecho Internacional Humanitario. Este proceso busca esclarecer la verdad y honrar a las víctimas del conflicto armado.
Las audiencias están presididas por el magistrado Pedro Elías Díaz Romero, acompañado de las magistradas Diana María Vega Laguna y Laura Andrea Ordóñez Montoya. La JEP investiga 1.083 secuestros, 405 desplazamientos, 324 homicidios y más, de un universo de crímenes cometidos durante este periodo.