La Habana, Cuba. - El gobierno de Cuba ha iniciado el cierre de algunos hoteles en la isla y la reubicación de turistas como parte de un plan estratégico frente a una crisis de suministro energético provocada por sanciones de Estados Unidos. Estas medidas buscan optimizar recursos durante la temporada alta de turismo.
El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga anunció en televisión estatal que se está llevando a cabo una "compactación" de las instalaciones turísticas para reducir el consumo de energía. Aunque no se brindaron detalles específicos sobre este proceso, la reubicación afecta principalmente a hoteles en Varadero y los cayos del norte.
La crisis turística en Cuba se ha agudizado, con cifras en 2025 que marcan el cierre de la temporada con el peor registro de viajeros internacionales desde 2002, con solo 1.8 millones de visitantes. Este descenso refleja una caída constante en el turismo, que se aceleró tras el impacto de la pandemia y las restricciones implementadas por Estados Unidos.
La crisis energética, que se intensificó a partir de 2024, ha llevado al gobierno a racionar el combustible y a priorizar el teletrabajo. En enero de 2023, una operación militar estadounidense en Caracas cortó un importante suministro de petróleo hacia la isla. Además, el aumento de las sanciones por parte de la administración de Donald Trump ha complicado aún más la situación.
El turismo es fundamental para la economía cubana, siendo uno de los pilares del PIB y la fuente de divisas. El gobierno cubano busca adaptarse a la nueva realidad a través de un plan de emergencia, que recuerda las dificultades económicas del "Periodo Especial" de los años noventa, implementando medidas de racionamiento y autosuficiencia.