San Francisco, California. - La Sociedad Americana para el Estudio de Enfermedades del Hígado (AASLD) ha informado sobre la vitamina E, un nutriente esencial, capaz de proteger el hígado y revertir la fibrosis en pacientes con esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), en un hallazgo significativo para la salud hepática.
Durante un estudio con 3,746 pacientes diagnosticados con hígado graso, se encontraron resultados alentadores tras la administración de vitamina E en dosis de 400 a 800 unidades internacionales (UI) diarias. Este tratamiento se asoció con una reducción notable de la fibrosis hepática tras un seguimiento de aproximadamente dos años, utilizando la elasticidad del hígado como indicador.
La vitamina E (tocoferol) desempeña un papel crucial en la prevención y el tratamiento de la EHNA, funcionando como antioxidante que neutraliza radicales libres y minimiza la inflamación celular. Este nutriente, presente en frutos secos, semillas y aceite de oliva, ha sido ampliamente investigado en el contexto del hígado graso no alcohólico.
Además, la vitamina D también ha sido objeto de estudio, dado que niveles bajos de este nutriente han sido vinculados a un mayor riesgo de hígado graso. La AASLD sugiere que la vitamina D puede ayudar a reducir la inflamación y la acumulación de grasa en el hígado, destacando su relevancia en la prevención de enfermedades hepáticas.
Los resultados del estudio respaldan el uso de vitamina E bajo supervisión médica como parte de un enfoque terapéutico integral para el hígado graso. Este avance resalta la importancia de complementar la intervención nutricional con otras estrategias para mejorar el pronóstico y manejo de esta afección, impactando a millones de personas en todo el mundo.