Entre Ríos, Argentina. - La presencia de narcotraficantes extranjeros se ha intensificado en la provincia durante la última década, transformándose en un fenómeno preocupante. Un reciente informe periodístico destaca que, desde 2020, se ha consolidado una ruta aérea que conecta Bolivia, Paraguay y Entre Ríos, facilitando el transporte de drogas.
Desde 2015, las causas federales en los tribunales de la provincia revelan un aumento significativo de la actividad narcotraficante. Los grupos extranjeros, que antes operaban de manera marginal, ahora establecen redes logísticas y operan desde el territorio entrerriano. En 2025, se interceptó una avioneta boliviana en Ibicuy, cargada con 359 kilos de cocaína, evidenciando el alcance del problema.
Los datos son alarmantes. La producción mundial de cocaína alcanzó un récord de 3,708 toneladas en 2023, lo que representa un incremento del 34% en comparación con el año anterior, según la UNODC. Argentina experimentó un aumento del 70% en las incautaciones de cocaína durante los primeros nueve meses de 2024. Las estimaciones sugieren que por cada avioneta detectada, diez logran eludir las autoridades.
La geografía de Entre Ríos, rodeada de ríos y con rutas de difícil control, la convierte en un lugar atractivo para el narcotráfico. Las declaraciones de funcionarios de seguridad resaltan la "ubicación ideal" de la provincia para operaciones ilegales. Investigaciones están en curso para desmantelar estas redes y entender el impacto completo del narcotráfico en la región.
Los casos documentados muestran que la complejidad del problema es mayor de lo que parece. La combinación de narcotráfico, violencia y redes internacionales plantea un desafío significativo para las autoridades argentinas.