Gaza. - Jalid Meshal, alto dirigente de Hamás, afirmó que el movimiento islamista no entregará sus armas y rechazó toda forma de control extranjero sobre la Franja de Gaza. Esta declaración surge en el contexto de crecientes presiones internacionales luego del reciente alto al fuego en la región.
Durante una conferencia en Doha, Meshal destacó que las armas de Hamás son fundamentales para la resistencia contra lo que calificó como ocupación israelí. Insistió en que las acciones del grupo no deben ser criminalizadas y, mientras exista ocupación, la resistencia armada seguirá siendo un derecho inalienable de los pueblos bajo opresión.
Las afirmaciones ocurren en un momento en que se desarrolla la segunda fase del plan propuesto por Estados Unidos, que incluye el desarme de Hamás y un retiro gradual del ejército israelí. Este escenario tensa aún más las relaciones y complica el proceso de paz en la región.
Hamás, que ha gobernado Gaza desde 2007, considera el desarme una "línea roja". Sin embargo, se ha mencionado la posibilidad de transferir armamento a una futura autoridad palestina. Meshal también habló sobre la posibilidad de un comité temporario de tecnócratas palestinos para gestionar Gaza y facilitar su reconstrucción.
En medio de la devastación en Gaza tras dos años de conflicto, el dirigente reiteró su llamado por una asistencia humanitaria equilibrada, pero dejó claro que la dominación externa no será aceptada bajo ninguna circunstancia.