Rochester, Nueva York. - David Streever, un ciudadano estadounidense, ha demandado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) después de que agentes federales visitaran su hogar debido a un correo electrónico que envió al entonces director de la agencia, Todd Lyons. Esto ocurrió mientras Streever estaba de viaje en Finlandia, y su esposa recibió una advertencia formal.
En el correo, Streever calificó a Lyons como “un ser humano monstruoso”, en respuesta a un incidente donde un agente de inmigración disparó y mató a una residente de Minneapolis. Sus abogados argumentan que este acto de la agencia representa una violación de sus derechos bajo la Primera Enmienda, al calificar su mensaje como una amenaza política.
Streever no está solo en su situación. Otros residentes del norte de Nueva York también han sufrido acciones similares tras criticar al ICE en las redes sociales. La Foundation for Individual Rights and Expression apoya su demanda, sugiriendo que su derecho a la libertad de expresión ha sido comprometido, y se promueve el debate sobre las políticas de vigilancia del gobierno.
El ICE ha defendido sus acciones, afirmando que investiga todas las amenazas creíbles contra su personal. Sin embargo, el incidente ha levantado cuestionamientos sobre la capacidad de la agencia para manejar críticas legítimas sin recurrir a la intimidación. En un caso paralelo, Paigelynne Gonyea, una trabajadora electoral, fue confrontada por agentes tras una publicación en redes sociales.
La creciente preocupación sobre la interacción entre ciudadanos y agencias federales ha llevado a esto y otros casos a ser examinados por las autoridades. La fiscalía general de Nueva York ha indicado que está revisando las interacciones de los ciudadanos con los agentes federales para asegurar que se respeten sus derechos.