Houston, Texas. - El alcalde John Whitmire anunció que la ciudad llevará a cabo una investigación independiente sobre la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado, quien falleció tras ser baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En una conferencia de prensa, Whitmire destacó que se utilizarán todos los recursos disponibles para aclarar los hechos. Sin embargo, la investigación se complicará, ya que el Gobierno federal controla las principales evidencias, incluyendo el vehículo y el cuerpo de la víctima.
Lorenzo Salgado, de 52 años, murió el pasado martes en Magnolia Park, un área con una notable población latina. El incidente ocurrió mientras Salgado se dirigía al trabajo con su hermano y otros dos compañeros, cuando fueron interceptados por agentes de ICE.
El alcalde señaló que el FBI tiene en su poder todas las pruebas relevantes, lo que incluye el cuerpo de Salgado y el vehículo en el que viajaba. Inicialmente, la Alcaldía había decidido no realizar una investigación propia, pero bajo la presión de familiares y activistas, comprenden la necesidad de una indagatoria adicional.
La Fiscalía del condado de Harris también comenzará su propia investigación, y se espera colaboración por parte de la Alcaldía. El Gobierno federal, por su parte, ha defendido su actuar, indicando que el agente disparó en defensa propia tras un intento de atropello por parte de Salgado, una versión que ha sido cuestionada por testigos presenciales.
La congresista Sylvia García, tras conversaciones con el director interino de ICE, afirmó que Salgado y su hermano no eran objetivos del operativo, lo que genera inquietud y desconfianza en el manejo federal del caso. Los únicos testigos directos se encuentran actualmente detenidos en un centro migratorio.
La situación ha generado un fuerte debate sobre la actuación de las autoridades migratorias. Whitmire expresó su preocupación por la pérdida sufrida por la familia de Salgado, calificando la actuación de los agentes como incontrolada. En lo que va del año, al menos seis personas han muerto por disparos de agentes de ICE en Estados Unidos.