ir al contenido

Católicos y defensores de inmigrantes claman justicia por dos muertes

Comunidades católicas y defensores de inmigrantes exigen justicia tras tiroteos de ICE que dejaron dos muertos en Maine y Texas.

La comunidad reacciona tras tiroteos fatales de agentes de ICE en Maine y Texas.
Foto: Especial

Biddeford, Maine. - Comunidades católicas y colectivos de defensa de inmigrantes han manifestado su pesar y solidaridad tras dos tiroteos mortales por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una semana. Los hechos han generado protestas y demandas de responsabilidad.

El 13 de julio/">julio, Johan Sebastián Durán Guerrero fue asesinado por un agente del ICE mientras se dirigía al trabajo. En un incidente previo, el 7 de julio, Lorenzo Salgado Araujo fue disparado en Houston, Texas, donde también resultó gravemente herido antes de fallecer en un hospital. Estas muertes han intensificado el debate sobre las prácticas de aplicación de la ley de inmigración.

El arzobispo Joe S. Vásquez de Houston-Galveston hizo un llamado a todos los fieles para que oren por las víctimas y sus comunidades, enfatizando la necesidad de unidad y paz. Los Obispos Católicos estadounidenses han instado a que las acciones de las fuerzas del orden sean humanas y justas, solicitando una reforma migratoria integral que priorice el respeto y el diálogo.

La Diócesis de Portland está apoyando a la familia de Durán y su comunidad. Catholic Charities Maine expresó sus condolencias, subrayando la importancia de una investigación adecuada sobre el caso. Un vocero de ICE indicó que los agentes estaban llevando a cabo operaciones en busca de individuos con órdenes de deportación.

La muerte de Durán, un ciudadano colombiano que llegó a Estados Unidos en 2023, deja a su hija de tres años y a su pareja. Salgado, con 52 años de edad y padre de tres hijos adultos, había vivido en el país durante casi 35 años. Sus historias resuenan en una comunidad que busca respuestas y justicia.

Las investigaciones están en curso, bajo la supervisión del Departamento de Seguridad Nacional y el FBI. La tragedia ha movilizado a sus respectivas comunidades para exigir una mayor rendición de cuentas y el fin de la violencia por parte de las autoridades.

Más reciente