Buenos Aires, Argentina. - Paul Starc renunció a su cargo como director de la Unidad de Información Financiera (UIF), tras rechazar las presiones de Luis Caputo y Santiago Bausili para reglamentar la ley de "Inocencia Fiscal". Su decisión se produce en un contexto de tensiones en el ámbito económico.
Fuentes de la UIF informaron que Starc fue presionado por el ministro de Economía y el presidente del Banco Central, quienes lo acusaron de demorar la adecuación de las normas antilavado. Esto se considera crucial para la implementación de una ley que busca incentivar a ahorristas a reactivar sus fondos en dólares.
La controversia radica en que la ley de "Inocencia Fiscal" choca con la legislación existente sobre lavado de activos. Starc argumentó que modificar las resoluciones podría ser inconstitucional y pondría en riesgo la reputación de Argentina ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que supervisa el cumplimiento normativo.
Desde su despido, se supo que el equipo de Starc también decidió abandonar la UIF. Entre los que dejaron sus cargos se encuentran Eduardo De Biase, subdirector de litigios penales, y Martín Montero, director de Análisis. El gobierno ha designado a Ernesto Gaspari como su sucesor, quien posee experiencia previa en el Grupo Macri.
En consecuencia, el futuro de la UIF y la reglamentación de la ley de "Inocencia Fiscal" se encuentra en limbo. Las próximas decisiones del nuevo director serán fundamentales para determinar cómo se abordará la relación entre las leyes de lavado de activos y de fiscalidad en Argentina.