Moscú, Rusia. - El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que Groenlandia no es un asunto de Moscú y que cualquier acuerdo sobre la isla debe ser negociado exclusivamente entre Estados Unidos y Dinamarca. Esta declaración se produce en el contexto de la creciente presión del presidente estadounidense Donald Trump para adquirir el territorio semiautónomo danés.
Putin abordó este tema durante una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, enfatizando que el futuro de Groenlandia no debe involucrar a Rusia. Su postura contrasta con la insistencia de Trump sobre la compra de Groenlandia, lo que ha reavivado tensiones entre Washington y el continente europeo, destacando la importancia del Ártico en la geopolítica actual.
El mandatario ruso destacó que "Lo que ocurra en Groenlandia no nos concierne en absoluto” y sugirió que se busca una solución entre Estados Unidos y Dinamarca. Putin también criticó el trato que Dinamarca ha dado históricamente a Groenlandia, calificándolo de “colonia”, aunque aclaró que eso no cambiaría la postura de Rusia sobre la situación actual.
La postura de Trump ha cambiado ligeramente, buscando negociar la adquisición sin amenazar con el uso de la fuerza, tras semanas de tensiones diplomáticas. En el Foro Económico Mundial de Davos, Trump sugirió avances hacia una solución negociada, reflejando el interés estratégico estadounidense en Groenlandia. Simultáneamente, Rusia observa estos desarrollos con atención, reconociendo cómo afectan las dinámicas entre EE.UU. y sus aliados europeos.
Putin introdujo un elemento económico al mencionar que Groenlandia podría tener un valor aproximado de mil millones de dólares, tomando como referencia eventos históricos de compra de territorios similares. Además, la importancia estratégica de Groenlandia, con sus recursos naturales y su ubicación en el Ártico, subraya su relevancia en la seguridad militar y vigilancia.