Washington, Distrito de Columbia. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, casi tres meses después de un intento de asesinato que interrumpió el evento en abril pasado. La gala se llevó a cabo en el Hotel Waldorf Astoria, marcando un cambio de sede por motivos de seguridad.
trump-arancel-mexico-lechugas-contaminadas/">Trump reflejó en su discurso que el ataque del 26 de abril, cuando un hombre armado intentó entrar en el evento, fue "un asalto a nuestra democracia". Durante su intervención de más de 70 minutos, hizo varias bromas dirigidas a los periodistas presentes, que generaron risas y aplausos.
La asistencia este año fue notablemente menor, con aproximadamente 700 invitados en lugar de los habituales 2,600. El Servicio Secreto implementó medidas de seguridad reforzadas, incluyendo el control de accesos mediante códigos QR. Esto se debió a la preocupación generada por el incidente de abril, donde el sospechoso había logrado reservar una habitación en el hotel.
Trump también comentó de manera humorística sobre la seguridad, mencionando lo difícil que fue combinar un chaleco antibalas con su atuendo. Durante la velada, se reconoció a varios periodistas y a un agente del Servicio Secreto que resultó herido en el ataque.
La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Jacqui Heinrich, recordó la importancia del respeto mutuo entre la prensa y el presidente en su discurso, enfatizando la relevancia de la Primera Enmienda.
La cena de este año se realizó sin la presencia de figuras como Melania Trump y el vicepresidente JD Vance, quienes asistieron al evento anterior, lo que subraya la atmósfera de cautela tras los acontecimientos recientes. Trump también defendió la construcción de un nuevo salón en la Casa Blanca, desacreditando las afirmaciones de que es un proyecto personal.