Monterrey, Nuevo León. - La situación de incendios forestales en Nuevo León se ha vuelto alarmante, con más de 570 servicios relacionados en el mes de febrero de 2026, según el director operativo de Bomberos, Alejandro Zúñiga. Las condiciones actuales, sumadas a una marcada sequía, han creado un entorno altamente propenso a los siniestros.
Zúñiga explicó que se está experimentando el factor 30-30-30, que implica temperaturas superiores a 30 grados Celsius, humedad relativa por debajo del 30 por ciento y vientos superiores a 30 kilómetros por hora. Esta combinación de factores ha contribuido al aumento significativo en la cantidad de incendios, que ya supera las cifras de años anteriores.
Uno de los lugares más afectados es el lecho del Río Santa Catarina, donde se reportan entre tres y cuatro incendios diarios, avivados por el viento y la acumulación de material vegetal seco. Además de causar daños ambientales, estos incendios generan problemas de visibilidad en rutas principales como Morones Prieto.
La sequía actual es otra gran preocupación, ya que se registra hasta un 81 por ciento menos en la captación de agua. Esto ha llevado a las autoridades a hacer un llamado a la población para utilizar el agua de manera responsable, recordando que la crisis hídrica persiste a pesar de las reservas disponibles.
Zúñiga también instó a la población a evitar prácticas que puedan provocar incendios, como hacer fogatas o arrojar colillas de cigarrillos encendidos. El riesgo de incendios de gran magnitud aumenta en esta temporada de altas temperaturas, lo que obliga a todos a extremar precauciones para prevenir devastadores siniestros.