Monterrey, Nuevo León. - La presencia de personas en situación de calle en el centro de Monterrey ha incrementado considerablemente en los últimos meses, lo que ha provocado problemas de inseguridad y salud pública. En un lapso de solo dos meses, se han registrado más de 3 mil detenciones relacionadas con este fenómeno.
Los reportes indican que el aumento de personas en situación de calle ha generado ataques a transeúntes, algunos de ellos con consecuencias trágicas. También se observan individuos bajo el efecto de sustancias y con problemas de salud mental, creando un ambiente de riesgo tanto para los peatones como para los comerciantes del área.
Un caso notorio se reportó en el cruce de las calles José María Arteaga y Juan Álvarez, donde un grupo de personas se ha instalado en un terreno privado cercado, transformando el lugar en un foco de insalubridad. Los vecinos han expresado su creciente preocupación, afirmando que la situación ha escalado y las autoridades no han tomado medidas adecuadas pese a sus reclamos.
Residentes de la zona han indicado que las actividades delictivas han comenzado a manifestarse, ya que algunos individuos han sido observados recolectando basura y bajo efectos de drogas. “Se empezaba a ver mucho movimiento de indigentes entrando y saliendo, y después ya comenzaron a pelear contra otras pandillas”, comentó un vecino sobre el deterioro de la seguridad en el área.
La inseguridad relacionada con personas en situación de calle se ha vuelto recurrente en diferentes partes del centro de Monterrey, incluyendo áreas de alta afluencia como La Alameda. La comunidad se enfrenta a un creciente desafío para encontrar una solución viable que aborde tanto las necesidades de las personas en situación de calle como la seguridad y bienestar de los ciudadanos.