Monterrey, Nuevo León. - La falta de infraestructura adecuada en banquetas y transporte público se convierte en un reto diario para las personas con discapacidad en la ciudad. Muchos enfrentan obstáculos y una escasa empatía que pone en riesgo su seguridad al desplazarse.
Carlos Navarro, quien usa silla de ruedas y trabaja en un módulo del gobierno federal, describe su experiencia al enfrentar calles y transportes inadecuados. "Las banquetas están horribles; a veces hay que bajarse y avanzar entre los coches", expresó, refiriéndose a la falta de acceso adecuado. A esto se suman las complicaciones que genera la lluvia en su trayecto.
Los problemas no solo afectan a quienes utilizan sillas de ruedas. Adultos mayores, personas-atendidas-santa-catarina/">personas con discapacidad visual y otros usuarios de movilidad reducida también enfrentan barreras físicas. Durante un recorrido realizado por medios locales, se identificaron desniveles y rampas bloqueadas por diversos obstáculos, forzando a los peatones a invadir las calles.
Aunque el municipio de San Nicolás ha realizado algunas mejoras, como la rehabilitación de banquetas cerca de la Clínica 6 del IMSS, persisten áreas con condiciones inadecuadas que dificultan la movilidad. En el centro de Monterrey, las banquetas estrechas y en mal estado continúan obstaculizando el acceso a la ciudad.
Patricia Martínez, integrante del Movimiento de Personas con Discapacidad, subrayó que la movilidad debe ser una prioridad en las políticas públicas. "Falta voluntad política e inversión", comentó, resaltando que la falta de empatía y cultura vial contribuyen al problema. La aplicación de normativas actuales es insuficiente y no garantiza un entorno seguro para todos.