Monterrey, Nuevo León. - El emblemático restaurante-bar Rancho Viejo de Gonzalitos cerró sus puertas el 15 de enero, sorprendiendo a los habitantes de Monterrey. Este establecimiento, querido por su comida tradicional y ambiente familiar, dejó un vacío en la comunidad regiomontana.
Ubicado en una de las avenidas más transitadas de la ciudad, Rancho Viejo fue durante más de 30 años un punto de referencia para reuniones laborales y encuentros entre amigos. Su cierre se suma a la reciente ola de cierres comerciales en la zona, incluyendo otros locales tradicionales.
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial que aclare las razones del cierre, aunque el inmueble ya se encuentra cerrado permanentemente. El lugar, que solía tener un constante flujo de clientes, y predominante población masculina, es recordado como un sitio singular que reunió a generaciones.
María Andrea Guadiana, hija del fundador, compartió su tristeza por la desaparición del restaurante. Destacó el arduo esfuerzo de su padre para convertirlo en un centro social. En su mensaje, agradeció a todos quienes contribuyeron a la historia de Rancho Viejo, desde los clientes hasta los empleados.
Las redes sociales estallaron en reacciones tras el anuncio. Usuarios compartieron recuerdos, fotos y mensajes de despedida, lamentando la pérdida de un establecimiento representativo en la vida social de Monterrey. Para muchos, el cierre de Rancho Viejo es más que el fin de un negocio; representa el adiós a una parte importante de la vida nocturna local.