Monterrey, Nuevo León. - Comer mientras se conduce puede parecer habitual, pero en Nuevo León esta práctica puede resultar en sanciones económicas. Las autoridades interpretan esta conducta bajo el concepto de conducción distraída, lo que pone en riesgo la seguridad vial.
Los reglamentos de tránsito en municipios como Monterrey y San Pedro Garza García enfatizan la importancia de que los conductores mantengan el control total del vehículo. Aun cuando no hay una prohibición directa sobre comer al volante, cualquier actividad que disminuya la capacidad de reacción puede ser sancionada bajo estos lineamientos.
El Artículo 51 del Reglamento de Tránsito prohíbe sujetar objetos que puedan distraer la conducción. Esta norma se aplica no solo a dispositivos electrónicos, sino que incluye "cualquier objeto" que represente una distracción, como alimentos o bebidas. Si un oficial de tránsito observa que un conductor no mantiene ambas manos en el volante, puede emitir una infracción con base en esta regulación.
Las multas por conducción distraída pueden variar según la localidad, pero utilizar un teléfono mientras se maneja puede costar entre 2,346 y 3,519 pesos. Esta suma dependerá del nivel de riesgo evaluado por las autoridades. Además de la multa, el conductor puede perder hasta tres puntos en su licencia, lo que afecta su historial vial y podría provocar restricciones futuras.
Es crucial que los conductores comprendan las implicaciones de esta normativa. La seguridad vial debe ser la prioridad al volante, y evitar distracciones es fundamental para prevenir accidentes.