Monterrey, Nuevo León. - Los carriles de contraflujo en el área metropolitana han sido calificados como soluciones temporales al congestionamiento vial, sin abordar la raíz de la crisis de movilidad que afecta a la región. Especialistas coinciden en que estos carriles sólo alivian el tráfico en horas pico.
Los contraflujos están implementados en avenidas clave como Gonzalitos y Morones Prieto. Estos operan principalmente en horarios de alta demanda. Recientemente, Santa Catarina habilitó un carril reversible en la avenida Industriales para mejorar el flujo hacia el oriente, aunque no todos los automovilistas ven estos cambios como positivos.
Un automovilista en Santa Catarina comentó sobre la complicada situación del nuevo contraflujo, señalando que ha provocado un "caos". Además, en San Nicolás, se reportan congestiones inesperadas, con conductores que experimentan un incremento en el tráfico en direcciones que antes eran fluidas.
La implementación de contraflujos también se ha observado en Guadalupe, donde se utilizan temporalmente durante obras viales. Sin embargo, estos carriles tienen riesgos asociados, como accidentes menores debido a la falta de señalización adecuada y confusión entre conductores.
A pesar de su uso común, expertos advierten que los contraflujos pueden aumentar la contaminación al concentrar el tráfico en puntos específicos. El secretario de Movilidad, Hernán Villarreal, había señalado planes para desarrollar estos carriles como espacios de alta ocupación, pero el problema persiste. La situación en Monterrey refleja una necesidad urgente de soluciones de largo plazo que aborden la financiación y planificación del transporte público.