Monterrey, Nuevo León. - La directora de la Asociación Regiomontana de Niños Autistas, María de Lourdes Reyes, destacó la urgente necesidad de mejorar la infraestructura y la cobertura para atender a personas con autismo en Nuevo León. Aunque han mejorado los diagnósticos y la detección, la atención sigue siendo insuficiente y desigualmente distribuida.
Reyes advirtió que, a pesar de los progresos en servicios privados y la creación de alianzas con organizaciones, la frustración de las familias persiste ante la escasez de servicios accesibles. Se hace necesario unificar criterios en la atención para asegurar que se brinden servicios dignos y sustentados en evidencia científica.
La falta de inclusión se manifiesta en múltiples ámbitos, comenzando por el entorno familiar, donde las conductas de niños y niñas con autismo son frecuentemente malinterpretadas. La situación se agrava en el ámbito escolar, donde la carencia de capacitación para docentes limita la participación plena de los estudiantes con autismo.
En el ámbito laboral, se observan restricciones en las oportunidades laborales para personas con autismo debido a la falta de concienciación. A pesar de su capacidad para desempeñar diversas funciones, las empresas a menudo no reconocen sus habilidades.
Con 27 años de trayectoria, la Asociación Regiomontana de Niños Autistas atiende a 515 niños y adolescentes en tres centros. Reyes destacó la importancia de crear un padrón estatal que permita conocer con claridad la cantidad de personas con autismo en Nuevo León, así como la necesidad de fortalecer la inclusión en todos los sectores.