Monterrey, Nuevo León. - El Decálogo del Desarrollo, propuesto por el ingeniero peruano Octavio Mavila Medina, se presenta como una hoja de ruta para el progreso en Nuevo León. Este enfoque valora más la ética y el comportamiento de la sociedad que la mera riqueza material. En un contexto de crecimiento impulsado por el nearshoring, es fundamental afianzar valores éticos junto a la infraestructura.
Los principios como Orden, Limpieza y Puntualidad se destacan en la búsqueda de una administración eficiente y competitiva a nivel global. El Buen Gobierno se fundamenta en la Responsabilidad y la Honradez, elementos esenciales para garantizar la Certeza Jurídica. Mavila enfatizaba que el subdesarrollo es un estado mental; en nuevo-frente-frio-coahuila/">Nuevo León, se busca fomentar el deseo de superación.
El Gabinete de Buen Gobierno promueve un ecosistema sostenible que valore tanto el ahorro como la inversión de talento, fundamental para transformar la prosperidad individual en bienestar colectivo. Nuevo León, representando el 10% del PIB nacional, se enfoca en crear empleos de calidad que impacten positivamente en la comunidad.
El Decálogo del Desarrollo no es solo parte de la historia, sino una guía para el futuro. La grandeza del estado se mide por la rectitud de sus acciones y la ética de sus habitantes. La participación empresarial en reformas cruciales como las del IMSS y del Infonavit subraya la importancia de estos valores en el desarrollo regional.
Con la mirada de millones en la Copa Mundial 2026, Nuevo León tiene la oportunidad de demostrar su progreso. La inversión en infraestructura y la promoción de la ética son clave para mostrar un estado que respeta la ley. Este evento mundial no es solo un desafío, sino una ocasión para reafirmar que el desarrollo es un hábito en Nuevo León, donde el orden y la excelencia son fundamentales para el éxito.