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Granjas ilegales de perros operan en Monterrey a pesar de prohibición

Granjas clandestinas de perros operan en Monterrey, desafiando prohibiciones y afectando el bienestar animal en la región.

Las fábricas de cachorros en la zona metropolitana agravan el bienestar animal y generan un mercado negro.
En el municipio de Juárez fueron localizados más de 50 ejemplares / Foto: Especial

Monterrey, Nuevo León. - Las "granjas de perros" o fábricas de cachorros siguen operando clandestinamente en Monterrey, desafiando la prohibición del gobierno estatal. Estos espacios se dedican a la reproducción masiva de mascotas con fines comerciales, priorizando el lucro sobre el bienestar de los animales.

El médico veterinario Santiago Reza informó que estas granjas funcionan en condiciones precarias, con hacinamiento y falta de higiene. Los perros a menudo están confinados en jaulas pequeñas y en condiciones insalubres, lo que aumenta el riesgo de infecciones y deterioro físico.

La prohibición de criaderos en Nuevo León, implementada por el gobernador al inicio de su administración, busca priorizar a los animales en refugios. Sin embargo, la intensa demanda de perros de raza ha propiciado la aparición de un mercado negro. Las autoridades se enfocan en perseguir a quienes operan estos lugares, lo que impide una regulación adecuada que garantice la salud de los animales criados.

Recientes operativos han revelado la gravedad del problema. En un inmueble del municipio de Juárez, se rescataron más de 50 perros en condiciones críticas. Adicionalmente, cerca de la Carretera Nacional, se encontraron alrededor de 70 animales en situación similar y otros, como gatos y conejos, también estaban confinados.

Veterinarios subrayan que estas prácticas ilegales deben diferenciarse de la labor de criadores responsables, quienes trabajan bajo supervisión y garantizan el bienestar de las especies. La situación demanda atención inmediata para abordar el tema del bienestar animal y la regulación del comercio de mascotas.

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