San Pedro, Buenos Aires. - La Campiña, el emprendimiento rural de Mónica Cahen D’Anvers y César Mascetti, destaca por su armoniosa integración de producción agrícola y diseño paisajístico. Este espacio se ha transformado en un referente del equilibrio entre naturaleza y arquitectura a lo largo de los años.
Recientemente, Cahen D’Anvers compartió videos en redes sociales mostrando la evolución de su huerta y naranjal. Los cultivos, perfectamente organizados, reflejan un diseño pensado para maximizar el uso del espacio y la luz natural. La atención al detalle se observa en cada rincón, donde la estética se complementa con la funcionalidad.
El invernadero de pimientos ejemplifica esta fusión entre producción y belleza rural. Las imágenes del recorrido de Cahen D’Anvers muestran cómo este espacio no solo produce, sino que también enriquece visualmente La Campiña. La técnica agrícola moderna se combina con un respeto por el entorno, resultando en un ejemplo de sostenibilidad.
El naranjal, que inició el proyecto en 1979, se ha convertido en un símbolo del lugar. Bajo el sol de San Pedro, los naranjos no solo aportan frutos, sino que son el corazón de una tradición frutal que perdura. Con el tiempo, este paisaje ha evolucionado, convirtiéndose en una de las postales más significativas de La Campiña.
Tras el fallecimiento de César Mascetti en 2022, Mónica Cahen D’Anvers ha decidido continuar con la visión que ambos compartieron. La Campiña no solo es una plantación de naranjas, sino que se ha expandido para incluir turismo rural, gastronomía y una conexión profunda con la tierra. Las últimas imágenes son testimonio de un legado vivo que sigue floreciendo.