Monterrey, Nuevo León. - La situación del maestro colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, encontrado en un centro de rehabilitación en Juárez, pone de manifiesto la falta de regulación sobre los anexos en Nuevo León. Estos espacios permiten internamientos sin notificación a familiares ni aviso a autoridades.
A pesar de que la Fiscalía estatal afirmó que el docente ingresó voluntariamente al centro Comunidad Fénix, su localización después de varios días de estar desaparecido genera preocupación. Fue hallado más de 25 kilómetros de su último paradero conocido, sin registro oficial previo a su búsqueda.
El diputado local Mario Soto destacó la complejidad del tratamiento a adicciones y la necesidad de vigilar estos lugares, que a menudo actúan más como negocios que centros de recuperación. Esta situación puede poner en peligro tanto a los internos como a sus familias si no se establece un control adecuado de los anexos.
En nuevo-leon/">Nuevo León, hay alrededor de 600 centros de rehabilitación, de los cuales solo 126 están oficialmente registrados. Solo ocho inspectores supervisan estos espacios en todo el estado, lo que es insuficiente para garantizar su adecuación. Es necesario implementar un inventario y normas de operación básicas que permitan distinguir entre centros formales y aquellos que operan de manera ilegal.
Entre 2021 y 2023, la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Nuevo León abrió 16 expedientes por casos de maltrato en anexos, un número alarmante comparado con los registrados previamente. Los testimonios incluyen violencia física, encierros forzados y tratos degradantes. La falta de protocolos y la violencia en estos lugares requieren atención urgente por parte de las autoridades.