Monterrey, Nuevo León. - Conducir en Monterrey se ha convertido en una actividad de alto riesgo, marcada por la creciente agresividad de los automovilistas. Expertos en seguridad vial advierten que la falta de empatía y respeto en las carreteras está transformando la experiencia de manejo en la ciudad.
Recientemente, accidentes graves en la Carretera Nacional resultaron en una persona fallecida y cuatro heridas, lo que refleja un escenario alarmante. En los últimos 15 años, Nuevo León ha mantenido el primer lugar nacional en accidentes viales, con un incremento de casi el 10% en los siniestros desde 2020 en la zona metropolitana.
Factores como la saturación vial, el mal estado de las vialidades e incluso el acelerado ritmo de vida contribuyen a la creciente agresividad de los conductores. Ervey Cuéllar, presidente del Movimiento Vial Ciudadano, enfatiza que el estrés y la desesperación son factores determinantes que llevan a una conducción imprudente.
Según datos del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Seguridad Vial (Ocisevi), de enero a noviembre del año pasado se registraron 56,025 accidentes, un aumento del 7% en comparación con el mismo período del 2020. La mayoría de estos accidentes se atribuye a la falta de precaución y a la invasión de carril, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad vial en la región.
Los expertos destacan la necesidad de implementar medidas efectivas para mejorar la movilidad y la seguridad en las vialidades. Luisa Peresbarbosa, directora del Movimiento de Activación Ciudadana, argumenta que la planificación inadecuada de las calles está costando vidas, lo que requiere un cambio urgente en los hábitos de conducción y en el respeto a los reglamentos de tránsito.