Monterrey, Nuevo León. - La movilidad en la periferia de Nuevo León enfrenta serios desafíos debido a obras inconclusas y falta de infraestructura adecuada. Los problemas viales persisten sin que se logren soluciones efectivas que alivien la congestión.
Las principales rutas afectadas son la carretera a Dulces Nombres, la Carretera Nacional y el Triángulo Norte. En estas áreas, la infraestructura es insuficiente para soportar el crecimiento urbano. Los proyectos clave han quedado estancados debido a diferencias políticas entre los municipios y el Gobierno estatal.
César Garza Arredondo, alcalde de Apodaca, destacó que su administración ha realizado significativas inversiones en la zona, superando incluso los presupuestos de otros niveles de gobierno. Sin embargo, las obras aún son insuficientes para resolver los problemas de tráfico en tramos críticos.
El gobernador Samuel García mencionó un plan de inversión de 400 millones de pesos para mejorar la carretera a Dulces Nombres. Dicho proyecto incluye la ampliación de carriles en diferentes tramos, complementado por un esfuerzo de financiamiento conjunto con los municipios de Guadalupe y Juárez.
La Carretera Nacional, ubicada al sur del área metropolitana, presenta un estado crítico. La falta de planeación en el desarrollo urbano ha exacerbado el tráfico en dicha vía, que no ha recibido las mejoras adecuadas en décadas. Expertos piden atención urgente para abordar la crisis de movilidad.
Finalmente, la construcción del Triángulo Norte, un distribuidor vial esencial, se halla inconclusa con un avance del 65%. La falta de fondos estatales para finalizar el proyecto ha generado preocupación en la comunidad.