Monterrey, Nuevo León. - La metrópoli enfrenta una crisis de movilidad, con la población invirtiendo hasta tres horas diarias en desplazamientos. Especialistas del Consejo Cívico enfatizan la necesidad de un cambio de paradigma que priorice la planificación a largo plazo, la frecuencia de transporte y la gestión de la congestión.
Durante un foro sobre movilidad, se destacó que la actual situación no debe ser vista solo como un problema de ingeniería, sino como una cuestión de acceso a oportunidades laborales, educación y convivencia. Los participantes hicieron un llamado a concebir la movilidad como un proyecto de vida que garantice libertad y calidad de vida.
Ricky Angueira, especialista en transporte, subrayó que optimizar los tiempos de traslado es esencial. "Maximizar el acceso y los tiempos de viaje son vitales para construir una ciudad donde la gente no espere horas para llegar a su destino", aseguró. Por su parte, Mauricio de la Garza Garza, presidente del Consejo Cívico, instó a las autoridades a pensar en un plan que trascienda administraciones, con una visión de hasta 30 años.
Los expertos identificaron tres pilares fundamentales para reformular el sistema de transporte en Nuevo León. Primero, la frecuencia debe prevalecer sobre la velocidad; se necesita un sistema de transporte que ofrezca unidades suficientes para mejorar la experiencia del usuario. Segundo, la planificación debe ser participativa, adaptándose a las necesidades reales de la comunidad. Finalmente, la gestión de la congestión debe ser efectiva, utilizando el transporte público para fomentar un crecimiento urbano ordenado y reducir la dependencia del automóvil.
En conclusión, el éxito en movilidad se debe medir por la accesibilidad y la experiencia del usuario, no solo por el flujo de tráfico. Aumentar la disponibilidad del transporte no solo beneficiará la economía local, sino que también disminuirá la contaminación y mejorará la libertad de los habitantes para elegir su destino.