Monterrey, Nuevo León. - En la Zona Metropolitana de Monterrey, cruzar calles se ha convertido en un desafío peligroso para los peatones. La joven Devany Becerra experimentó la ansiedad diaria al esperar para cruzar en una intersección sin semáforo ni señalización adecuada, donde los vehículos circulan a alta velocidad.
Estadísticas alarmantes muestran que en Nuevo León, se registran más de cuatro atropellamientos diarios, con un total de mil 619 incidentes reportados en 2024. Este fenómeno refleja la situación crítica en la que los peatones enfrentan un alto riesgo, convirtiéndose en el grupo más vulnerable en las calles. Alrededor del 60% de estos incidentes mortales ocurre en avenidas de alto flujo como Morones Prieto y Constitución.
Investigaciones realizadas por el Tecnológico de Monterrey, MIT y IIT de Bombay indican que la falta de infraestructura amigable para el peatón ha llevado a muchos a caminar por necesidad. Las banquetas en áreas periféricas son considerablemente angostas, mientras que en zonas industriales, hasta el 40% de los tramos de acceso al transporte público carecen de banquetas, exponiendo a los caminantes al tráfico.
La discusión sobre la infraestructura peatonal se intensifica. Raúl Salinas Jiménez, exdirector estatal de Obras Públicas, sugiere eliminar los pasos peatonales a nivel calle, proponiendo métodos alternativos para facilitar la movilidad. En contraste, David Pulido, de Pueblo Bicicletero, argumenta que las calles deben ser reestructuradas para priorizar la seguridad de los peatones en la superficie, y no en elevaciones inaccesibles.
Mientras tanto, ciclistas y peatones continúan lidiando con un entorno hostil. La falta de atención a esta problemática resulta crítica, resaltando la necesidad urgente de cambios en las políticas de movilidad en Nuevo León para garantizar la seguridad de todos.