Monterrey, Nuevo León. - En las últimas semanas, se ha disparado la preocupación por el sarampión en Monterrey y su área metropolitana, alertando a padres de niños de uno a cuatro años. Este aumento en los casos destaca la necesidad urgente de vacunación.
El sarampión es una enfermedad viral contagiosa que se propaga fácilmente. Las autoridades han observado largas filas en los centros de vacunación, con padres buscando proteger a sus hijos. Aunque se han registrado pocos casos, la letalidad del sarampión y su alta tasa de contagio han encendido las alarmas.
Alma Rosa Marroquín, secretaria de Salud de Nuevo León, indicó que el virus puede incubarse hasta 14 días antes de que aparezcan síntomas. Durante este tiempo, las personas pueden contagiar a otros. Los síntomas iniciales incluyen fiebre y malestar general, que pueden empeorar con complicaciones como neumonía.
La disminución en la cobertura de vacunación por debajo del 95% y la confusión en los esquemas de vacunación han contribuido a este resurgimiento. Aunque la vacunación contra el sarampión fue efectiva en las décadas pasadas, la falta de refuerzos adecuados ha dejado a un porcentaje de la población vulnerable.
Ante esta situación, la Secretaría de Salud implementó una macrobrigada de vacunación, logrando inocular a más de 9,000 personas en un solo día. Hasta el momento, se han administrado 548,865 dosis, pero se estima que es necesario vacunar a al menos un millón más para alcanzar la inmunidad colectiva deseada.