Monterrey, Nuevo León. - Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, cumple 75 años y se prepara para entregar su cargo al Papa. Su llegada a la arquidiócesis fue un "gran desafío", y ha liderado durante trece años, un período en el que se han realizado importantes proyectos.
Cabrera, quien se considera afortunado por su tiempo en Monterrey, ha enfrentado numerosos retos, entre ellos la movilidad y la falta de servicios básicos. A lo largo de su gestión, se han creado 29 parroquias y 16 misiones parroquiales, que sirven a comunidades vulnerables en la región.
El arzobispo ha destacado la importancia de atender a los más necesitados, mencionando la creación de la Fundación El Roble en 2019, que apoya a niños y adolescentes víctimas de abuso. Estas acciones reflejan su compromiso con la comunidad y su deseo de llevar esperanza a quienes más lo requieren.
Nacido en Guanajuato y con una extensa carrera pastoral, Cabrera ha experimentado la vida en Monterrey, una ciudad marcada por la prisa y altos niveles de estrés. Sin embargo, ha encontrado en su gente una disposición para ayudar y acoger a quienes lo necesitan.
El futuro de la Arquidiócesis se encuentra ahora en manos del Papa, quien decidirá el nuevo arzobispo. Cabrera espera que su sucesor continúe el trabajo en pro de las familias y los sectores más vulnerables, así como mejorar los logros alcanzados en su mandato.