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Scooters eléctricos: una nueva alternativa de movilidad en Monterrey

Los scooters eléctricos crecen en Monterrey como alternativa ante el tráfico, aunque falta infraestructura para un uso seguro.

Los regiomontanos adoptan scooters eléctricos como solución ante el congestionado tráfico y el calor de la ciudad.
Durante el último año se popularizó el uso del scooter en NL / Foto: Especial

Monterrey, Nuevo León. - La creciente congestión vial en Monterrey ha impulsado a los ciudadanos a optar por scooters eléctricos. Esta alternativa se ha popularizado en zonas clave de la ciudad, facilitando el transporte en distancias cortas y ofreciendo una solución ante el calor y el tráfico.

Los scooters se pueden encontrar en lugares como el Centro de Monterrey, la Zona Tec y San Pedro. Estos dispositivos están disponibles para alquiler a través de aplicaciones como Lime y Uber, donde los usuarios pueden pagar $10 pesos por el desbloqueo y $2.5 pesos por minuto de uso. Esta opción ha resultado beneficiosa para muchos, quienes manifiestan que es efectiva para evitar el tráfico y llegar más rápido a su destino.

A pesar de su popularidad, algunos usuarios señalan que la falta de mantenimiento en las calles y la educación vial son obstáculos para una utilización segura de estos vehículos. En zonas céntricas, los scooters pueden ser una excelente alternativa, sin embargo, la ausencia de infraestructura adecuada limita su uso en trayectos más largos.

En la Zona Metropolitana de Monterrey, la infraestructura para ciclistas y peatones es escasa. Muchas ciclovías se han perdido o están en mal estado, lo que pone en riesgo a los usuarios de scooters y bicicletas. La directora de la asociación Movilidad Segura y Sostenible, Luisa Peresbarbosa, destacó la importancia de mejorar la regulación y el mantenimiento de estas alternativas de transporte.

Aunque los scooters eléctricos están ganando aceptación, es fundamental que se implementen cambios estructurales para garantizar la seguridad y viabilidad de su uso. La experiencia de otras ciudades demuestra que la formación de comunidades sólidas de usuarios puede facilitar la creación de infraestructuras adecuadas en el futuro.

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