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Vendedores ambulantes eligen la informalidad en Monterrey

La informalidad de los vendedores ambulantes en Monterrey crece a medida que evitan permisos y operativos de las autoridades.

La falta de permisos lleva a comerciantes a moverse constantemente para evitar sanciones.
A lo largo de los andadores y plazas, comerciantes ofrecen sus diferentes productos / Foto: Especial

Monterrey, Nuevo León. - Vendedores ambulantes de la zona centro de Monterrey prefieren operar sin permisos, eligiendo la informalidad para mantener flexibilidad en horarios y puntos de venta. Esta tendencia ha incrementado en los últimos años, planteando un desafío para las autoridades locales.

La informalidad entre los comerciantes se traduce en riesgos constantes, ya que la falta de permisos resulta en decomisos de mercancía. Muchos vendedores se ven obligados a desplazarse rápidamente por diferentes calles para eludir a los inspectores de Comercio, buscando asegurar sus ingresos diarios.

Socorro Villalpando, una de las vendedoras, comentó sobre su estrategia para evitar a los inspectores. Su preocupación por perder su mercancía la ha llevado a mantenerse en movimiento. Alicia Villalpando, quien enfrenta problemas familiares por estos operativos, expresó el impacto que tienen en su hogar, generando incertidumbre en su situación económica.

En contraste, la Macroplaza se ha consolidado como un espacio donde los vendedores ambulantes operan sin mayores contratiempos. Muchos comerciantes han establecido su lugar de trabajo durante años, creando una comunidad que les permite coexistir pacíficamente y atender a los turistas que visitan el área.

La experiencia de Gerarda García, quien lleva más de tres décadas en la actividad, destaca la importancia de la Macroplaza como fuente de ingresos. Señala que la cohesión entre los vendedores ha permitido que su trabajo se mantenga a pesar de las fluctuaciones en las ventas, convirtiendo el lugar en un punto de referencia tanto para visitantes como para habitantes locales.

La situación de los vendedores ambulantes en Monterrey invita a reflexionar sobre el equilibrio entre la regulación del comercio informal y la necesidad de ingresos de quienes dependen de esta actividad. La realidad de muchos comerciantes sugiere que las alternativas deben ser consideradas para mejorar su situación.

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