Washington D.C. - Las apuestas en línea se han vuelto más accesibles en Estados Unidos. Un 14 por ciento de los adultos afirma participar en apuestas deportivas en línea, según una encuesta realizada en febrero de 2025 por La Agencia AP y el Centro NORC. Este fenómeno ha sido acompañado de numerosos escándalos en el ámbito deportivo.
Expertos en finanzas y salud pública subrayan la importancia de entender los riesgos asociados con las apuestas en línea. Caleb Silver, editor en jefe de Investopedia, resaltó la relación paradójica entre apostar y hacerlo de manera responsable. Este aumento en la popularidad coincide con la legalización de las apuestas deportivas en 39 estados desde que la Corte Suprema levantó la prohibición en 2018.
Para quienes incursionan en el juego en línea, establecer límites desde el principio es fundamental. Aplicaciones como FanDuel y DraftKings ofrecen herramientas que permiten controlar el tiempo y las pérdidas. Estos límites son esenciales para evitar que el juego interfiera en otros aspectos de la vida, como las relaciones personales y financieras.
La directora de operaciones del Maryland Center for Excellence on Problem Gambling, Heather Eshleman, advirtió que las apuestas digitales pueden ser más arriesgadas que las presenciales. Las pérdidas en línea pueden acumularse más rápidamente y sin las interacciones sociales presentes en los casinos físicos. También, el auge de plataformas de pronóstico ha ampliado las posibilidades de apuestas.
Es importante que los usuarios estén informados sobre los riesgos del juego y busquen ayuda si sienten que sus hábitos están afectando otras áreas de su vida. Recursos como el 1-800-GAMBLER y aplicaciones para limitar el acceso a sitios de apuestas son vías útiles de apoyo. Las herramientas de juego responsable se comparan con medidas de seguridad, como el uso del cinturón de seguridad al conducir, y son una parte vital del compromiso de las plataformas de apuestas.