Ciudad de México, Ciudad de México. - El Banco de México (Banxico) ha anunciado un pronóstico de mayor inflación para 2026 y decidió mantener la tasa de interés en 7%. Además, ha aplazado la convergencia de la inflación hacia la meta del 3% hasta mediados de 2027. A pesar de esto, se anticipa que se realizarán recortes en la tasa de interés durante el transcurso del año.
La decisión de Banxico se produjo en un ambiente de creciente cuestionamiento a su credibilidad. Economistas como Alfredo Coutiño, de Moody’s Analytics, y Ernesto Revilla, de Citi, han expresado serias preocupaciones sobre la efectividad de la política monetaria actual. Coutiño señala que el enfoque expansivo del banco central en 2025 afectó su confianza ante los mercados.
Asimismo, Jonathan Heath, subgobernador de Banxico, ha reconocido una “crisis de credibilidad” en los pronósticos de inflación, reflejando una realidad que no se puede ignorar. Este descontento se amplifica dada la múltiple postergación de la meta inflacionaria, que ya ha sido aplazada en nueve ocasiones desde 2021, afectando la percepción del mercado sobre la capacidad del banco para cumplir con sus objetivos.
Gaby Siller, de Banco Base, ha destacado que la continuada elevación de los pronósticos de inflación coincide con la decisión de mantener la tasa de interés sin cambios. Esto refleja cierta ambivalencia en Banxico, ya que, mientras ajusta los pronósticos al alza, también señala la posibilidad de nuevos recortes en la tasa de interés. Este enfoque ha generado una inquietud sobre la estrategia del banco y su capacidad para responder a la inflación subyacente.
La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores enfrentan un desafío crítico: restaurar la confianza en la institución. Su éxito será fundamental no solo para la estabilidad financiera del país, sino también para la confianza en las proyecciones económicas a futuro.