Ciudad de México, México. - El cabello humano, a menudo considerado un residuo, se ha transformado en un recurso valioso para combatir la contaminación del agua. Gracias a sus propiedades naturales, este material puede absorber contaminantes aceitosos presentes en cuerpos de agua, ofreciendo una solución innovadora en el contexto ambiental actual.
La tecnología detrás de esta iniciativa consiste en crear filtros a partir de cabello recolectado de peluquerías y estéticas. Estos filtros, que incluyen tapetes y cilindros absorbentes, se utilizan en ríos, canales y lagos para capturar aceites y grasas dañinas. Organizaciones como Matter of Trust Latam han implementado este modelo en diversas áreas del país.
Constanza Soto, socia fundadora de Matter of Trust Latam, destacó la importancia de trabajar en colaboración con comunidades y empresas. Además del reciclaje, se busca sensibilizar a los participantes sobre el impacto ambiental y fomentar proyectos que garanticen la sostenibilidad de los ecosistemas.
Los filtros elaborados con cabello tienen una notable capacidad de absorción. Un kilogramo de cabello puede atrapar entre cinco y seis veces su peso en contaminantes aceitosos. La efectividad de esta metodología se ha demostrado en el Bosque de Chapultepec, donde se lograron reducciones significativas en la contaminación del agua, según estudios realizados en el área.
Una vez que los filtros han cumplido su función, pueden ser tratados para recuperar el cabello y reutilizarlo en proyectos de regeneración de suelos. Esta iniciativa no solo elimina residuos peligrosos, sino que también contribuye a la salud del entorno al ayudar a conservar la humedad y mejorar la calidad del suelo.