Tijuana, Baja California. - Por primera vez en más de una década, el monto total de las remesas enviadas a México experimentó una reducción. Durante 2025, se registraron 61 mil 791 millones de dólares en envíos, lo que representa una caída del 4.6% en comparación con el año anterior, según datos del Banco de México (Banxico).
Esta disminución impacta a aproximadamente 1.5 millones de hogares mexicanos que dependen de estas transferencias. La baja se atribuye a varios factores, incluyendo la depreciación del dólar y la disminución en el número de transacciones. Expertos prevén que esta tendencia a la baja podría continuar en 2026, especialmente debido a la desaceleración económica en Estados Unidos y a cambios en la política migratoria.
Roberto Fuentes Contreras, investigador de la Universidad Autónoma de Baja California, indicó que las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) han contribuido a esta caída. En 2025, ICE deportó a 320 mil migrantes, un número récord en más de una década. Esto, combinado con la contracción del mercado laboral estadounidense, tiene repercusiones para las familias que dependen de estos ingresos.
Pese a la reducción, el impacto macroeconómico se considera limitado. Ángel Patiño Sánchez, director de análisis económico en Signos Vitales México, enfatizó que, aunque la caída de las remesas no es crítica para el consumo general, sí podría afectar regiones como Guanajuato, Michoacán y Jalisco, que tradicionalmente reciben más remesas. En el pasado, el Banco de México calculó que, sin remesas, el consumo podría haber disminuido un 1%.
A pesar de la merma en las remesas en efectivo, las transferencias bancarias continúan en aumento, con un crecimiento del 8.3% en 2025. Esto puede ser resultado de un cambio en la forma en que las nuevas generaciones envían dinero. No obstante, la incertidumbre persiste sobre la naturaleza de estas transacciones y sobre si realmente benefician a familias en México.