Ciudad de México, México. - El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha colocado el uso de criptomonedas en el centro de su estrategia contra el lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Estas monedas digitales se identifican como una vía común para transferir ganancias ilícitas desde territorio estadounidense a estructuras delictivas en México.
Fiscales federales advierten que las organizaciones delictivas operan en ambos países, utilizando criptomonedas para mover recursos fuera del sistema bancario convencional. Este método permite realizar transferencias rápidas y dificulta su detección en controles financieros y aduaneros.
Documentos judiciales reflejan que intermediarios financieros recaudan ingresos de la venta de drogas en Estados Unidos y convierten esos fondos en criptomonedas. Posteriormente, se realizan operaciones de intercambio para enviar el dinero a líderes criminales en México. Este esquema suple parcialmente las transferencias de efectivo.
La estrategia del Departamento de Justicia busca interrumpir el flujo de recursos financieros de estas organizaciones, afectando su capacidad operativa. Tysen Duva, fiscal general adjunto de la División Penal, enfatiza que el análisis del dinero es clave para combatir el narcotráfico.
Las investigaciones revelan que el Cártel de Jalisco Nueva Generación está entre las organizaciones que utilizan intermediarios financieros de este tipo. El enfoque institucional se centra en aprovechar la tecnología y la cooperación internacional para seguir las rutas digitales del dinero implicado.
Las transferencias de acusados en México han suscitado controversias legales, ya que abogados y familiares aseguran que se realizaron sin órdenes formales de extradición. El gobierno mexicano defiende estas acciones como parte de un marco legal y de acuerdos de seguridad nacional.
A medida que Estados Unidos refuerza su presión financiera sobre el narcotráfico, la relación entre criptomonedas y cárteles mexicanos se torna central en la política antidrogas. El seguimiento de estos flujos de dinero constituye un eje fundamental en la cooperación bilateral entre ambos países.