Ciudad de México, México. - La falta de interés por parte de inversionistas en el transporte público está afectando su sostenibilidad y modernización, según Jesús Padilla, presidente de Grupo CISA. La situación se agrava por conflictos y una falta de gobernanza en el sector.
Padilla destacó que importantes empresas están reconsiderando su permanencia en el sector, lo que se traduce en un deterioro estructural. Esta crisis proviene de la incertidumbre provocada por condiciones legales y financieras desfavorables. Los transportistas carentes de un marco estable enfrentan serios desafíos.
El problema central radica en un modelo económico insostenible, exacerbado por la falta de equilibrio entre tarifas, subsidios y costos operativos. “Sin mecanismos claros de financiamiento, las empresas no son viables”, subrayó Padilla, quien también mencionó que las inversiones públicas no están alineadas con las operaciones reales.
Padilla enfatizó la necesidad de mejorar la gobernanza como un medio para restablecer la confianza en el sistema. Sin una autoridad capaz de coordinar y establecer reglas claras, el sector no podrá atraer nuevos inversionistas ni garantizar su viabilidad. La situación se complica aún más por el crecimiento del parque vehicular y la congestión urbana.
Estos desafíos serán discutidos en el 17° Congreso Internacional de Transporte, que se llevará a cabo del 7 al 9 de mayo en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet. Este evento permitirá a los participantes acceder a una visión integral sobre los retos y soluciones que enfrenta el transporte público en el país, con la participación de expertos y líderes del sector.