Ciudad de México, México. - En el contexto del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, especialistas han señalado que México presenta rezagos significativos en la prevención de accidentes y enfermedades laborales, enfatizando una cultura de cumplimiento normativo insuficiente.
Rubén Balbuena, director de operaciones del ISBL, advirtió que muchas empresas cumplen con lo básico, sin desarrollar sistemas integrales de gestión que aborden los riesgos psicosociales y ergonómicos. Estos peligros, que incluyen el estrés y la sobrecarga laboral, representan un desafío creciente para la salud de los trabajadores.
El análisis de riesgos es otro de los aspectos críticos. Mientras que en otros países esta práctica se lleva a cabo de forma integral, en México se realiza de manera aislada, dificultando la identificación de amenazas laborales como la exposición a sustancias nocivas y problemas de ergonomía. Esto se traduce en un enfoque reactivo, donde las acciones se toman únicamente tras la ocurrencia de accidentes o enfermedades.
A nivel nacional, las dificultades no se limitan a accidentes con maquinaria. Los trastornos relacionados con el estrés y la exposición a químicos están en aumento, y problemas como el tecnoestrés también comienzan a destacar en el panorama laboral. Balbuena subraya la necesidad de adaptar las políticas empresariales a las condiciones específicas de cada organización, en lugar de replicar normas de manera genérica.
El llamado a la acción es urgente. Las autoridades, empresas y trabajadores deben colaborar para fortalecer la prevención en el ámbito laboral. Mejorar los sistemas de inspección, fomentar una cultura de seguridad y promover políticas basadas en datos reales son pasos esenciales hacia un entorno de trabajo más seguro.