Ciudad de México, Ciudad de México. - Grupo Industrial Maseca (Gruma), el principal productor de harina de maíz nixtamalizado y tortillas a nivel mundial, ha decidido eliminar los contratos de exclusividad impuestos a las tortillerías. Esta medida fue acordada con la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) y busca reactivar la competencia en un sector históricamente dominado por la compañía.
Desde la creación de la CNA, el regulador notificó a Gruma que debe modificar todos sus contratos para eliminar las obligaciones restrictivas impuestas a las tortillerías. Esta decisión es clave para fomentar un entorno más competitivo y menos concentrado en el mercado, en el que Gruma tiene participación de entre 50% y 90% en cada una de las ocho regiones del país donde opera.
Un informe reciente de la extinta Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) reveló que Gruma tiene una participación de mercado entre dos y nueve veces mayor que su competidor más cercano en cada región. Además, la compañía ofrece precios que se sitúan hasta un 10% por encima de los de sus rivales, lo que ha limitado las opciones para las tortillerías mexicanas.
La regulación en el sector de la tortilla ha sido una preocupación constante, especialmente desde que se eliminaron subsidios en el pasado, lo que resultó en un aumento drástico de precios. Gruma, que fue favorecida por políticas populistas en los años 90, había enfrentado severas críticas por su control excesivo del mercado. La reciente decisión representa un paso hacia la desarticulación de prácticas monopolísticas, aunque todavía quedan retos significativos en otros sectores.
La eliminación de estas restricciones brindará a las tortillerías mayor libertad para elegir proveedores y podría resultar en una reducción de precios para los consumidores. A medida que avances regulativos continúan, se esperan medidas similares dirigidas a otros monopolios y oligopolios que aún operan en la economía mexicana.