Ciudad de México. - La inflación en México experimentó una disminución en abril de 2026, con una tasa anual de 4.45%, inferior al 4.59% de marzo. Esta cifra representa la primera desaceleración del año, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante el mismo mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.2%, una cifra menor al 0.33% reportado en abril del año pasado. A pesar de la baja, la inflación anual continúa superando la meta del 3% establecida por el Banco de México, aunque sigue dentro del rango de variabilidad permitido.
El índice subyacente, que excluye áreas volátiles como alimentos y energéticos, mostró un aumento mensual de 0.31% y una tasa anual de 4.26%. En este componente, las mercancías y servicios crecieron al mismo ritmo mensual. Los alimentos procesados, bebidas y tabaco señalaron un inflación anual de 5.35%, mientras que las mercancías no alimenticias se ajustaron a 2.82%.
El índice no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, observó una caída mensual de 0.18% pero un aumento anual de 5.08%. El considerable incremento en frutas y verduras fue notable, con una tasa anual de 21.43%. Entre los productos que más influyeron en la inflación se destacan el jitomate, el chile serrano y la papa, que enfrentaron aumentos significativos.
Los ajustes en las tarifas eléctricas, junto con la reducción en energéticos, han contribuido a moderar la inflación. En abril, la electricidad tuvo una bajada del 14%, siendo uno de los principales factores que ayudaron a contener el crecimiento de los precios. A su vez, el tomate verde, el pollo y el huevo también presentaron reducciones en sus costos.
El informe del INEGI resalta que, a pesar de la moderación en la inflación, los desafíos en la economía continúan. Los altos índices de inflación previos, como el 7.82% registrado en 2022, contrastan con las tendencias recientes y subrayan la importancia de seguir monitoreando los indicadores económicos.