Ciudad de México, México. - La inflación en enero alcanzó un 3.79%, marcando un incremento respecto al 3.69% registrado en diciembre. Este ajuste se atribuye principalmente a los aumentos en impuestos a productos como refrescos y tabaco, lo que impacta el costo de vida de los ciudadanos.
El Banco de México (Banxico) tiene como objetivo mantener la inflación en un 3%, con un margen de variabilidad de un punto porcentual. A pesar del aumento, se anticipa que la inflación podría mejorar hacia finales de año, aunque se proyecta un repunte adicional durante la temporada del Mundial de fútbol.
La reciente cifra de inflación refuerza la postura de Banxico de no reducir la tasa de interés. En la última reunión, el banco central decidió mantener la tasa en 7%, considerando la necesidad de evaluar el impacto de los nuevos impuestos sobre el consumo.
Expertos del sector financiero prevén que, en base a los próximos datos inflacionarios, Banxico podría retomar el ciclo de recortes de tasas en los meses de mayo o junio, con la expectativa de que la tasa finalice el año en 6.5%. Esto está condicionado a la estabilidad de la inflación en los próximos meses.
Analistas prevén que el comportamiento inflacionario será vigilado de cerca, ya que el aumento en impuestos puede afectar el consumo y, por ende, la economía a corto plazo. Las decisiones de política monetaria seguirán siendo cruciales en el contexto de este panorama inflacionario.