Ciudad de México, México. - La inflación en México se aceleró al cerrar febrero de 2026 con un aumento del 4,02% a tasa anual, superando las expectativas del Banco de México y alcanzando su nivel más alto desde junio de 2025. El Índice Nacional de Precios al Consumidor reportó un incremento mensual de 0,50%.
Las presiones sobre los precios se han incrementado, afectando el presupuesto de los consumidores. La inflación subyacente, clave para las proyecciones económicas, llegó al 4,50% anual. Entre los productos que más aumentaron se encuentran los alimentos y los servicios educativos, con incrementos de 6,20% y 6,04% respectivamente.
Por su parte, la inflación no subyacente se situó en 2,44%, mostrando que el costo de las frutas y verduras, especialmente, ascendió en un 4,94%, la cifra más alta para el mes desde 1992. Factores externos, como el conflicto en Irán y el aumento del petróleo, también han influido en la dinámica inflacionaria.
Analistas como Gabriela Siller de Grupo Base advierten que los desafíos inflacionarios continúan y podrían intensificarse. Este aumento en la inflación también impacta las decisiones del Banco de México, que ha mantenido su tasa de interés en 7%, mientras evalúa los efectos de los cambios fiscales recientes.
Las proyecciones de los economistas indicaban una inflación menor, de 3,95%, lo que hace que los datos actuales generen mayor presión sobre la política monetaria. La atención se centra en la respuesta del Banco de México ante un contexto inflacionario que se mantiene en constante cambio.